Six months before


El aroma de las últimas flores de la primavera arrastrado por las primeras brisas del verano te trae a mi recuerdo.
 Alza el vuelo una voz que calma el desierto desde el cielo. 
Se pierde y desaparece en un bosque verde en el que oscurece, sin embargo, la profundidad de las tinieblas no consigue que deje de ser un día iluminado por la felicidad. 
Las distintas situaciones intentan derrumbar los muros de la felicidad, pero su fortaleza es mucho más sólida que todo ello.


Made in jaspain

Paisajes de cultivos acariciados por el mismo viento que crea música al pasar entre las ramas de los árboles. Tras la caída de las flores, precedido por un animal invulnerable que limpia de impurezas el mundo, los árboles expanden sus raíces en la tierra. El sol con tono anaranjado atisba con ocultarse o salir. Una voz clama en el desierto a las orillas de un río. Los pájaros migran por el horizonte a su hogar. Un aroma de tierra recién mojada por las primeras gotas de una tormenta de verano, forma mi primer recuerdo.


Césped, césped y más césped


No es por falta de recursos cuando hablo de lo que ocurre sobre y bajo él, el césped, tan bello y tan ausente en mi jardín. No dejo de soñar en presente como viviré el verano. 
Siento el césped bajo mi espalda mientras miro el cielo sin pensar en nada. Una liebre y su lebrato corren por el jardín y con sus pelos rozan mis pies. Pasan los minutos como nubes con forma de animal mientras espero vivir la historia de un cuento simple. ¡Un verano feliz con mucho césped!

En el camino de la noche


No busco tu venganza, y menos por el defecto que nadie conoce de ti. Después de años buscando el punzón con el que marcar los puntos periféricos de mi rostro para arrancar con las uñas mi cara, he decidido que mi deformidad no es impedimento para vivir. Tú, que en sueños me dijiste que me suicidase, has fracasado en tus deseos. No necesito que los libros hablen de mí para ser importante. Habito más allá de las opiniones acerca de mi vida triste, divertida o vida a secas. Mi misión comienza a avivar en mi interior para abrirme los ojos ante una realidad dominada por alguien que nadie conoce. La fuerza de tu ambición por poseerme pereció en el momento en que me creaste. Hago un viaje a la muerte para traer de vuelta a los que se perdieron. 


Yogures hechos con la receta del diario escondido en el jardín


Hoy es un miércoles como otro cualquiera, exceptuando que es jueves. Poso un pie y empiezo a caminar. Nuevas experiencias escuchadas de personas apenas conocidas me ayudan a comprender el sentido de las melodías. Aprendo a convivir con las penurias para tratar de estar bien. Sé que las nubes están más altas que nunca, pero eso no me impedirá poder alcanzarlas. Quiero saltar y dejar caer un puñado de tierra desde el cielo. Sabiendo que la locura no es un ingrediente común en las recetas caseras, es arriesgado usarla para hacer yogures.


Apología por su carencia


Quiere encontrar esperanza pero no la encuentra. El auge interior no es suficiente cuando siente su abandono en el atardecer de cada día. Todo su mundo está cubierto de la soledad que siempre temió. Cuando mira por la ventana, piensa que la desintegración de sus principios hace que no pueda encontrar la solución a sus problemas. La sangre se pierde entre sus órganos llegando al final de su sensatez finita. Se tumba en la cama y la protección oscura de sus ojos cerrados permite que vea un destello blanco al oír el estruendo de un disparo en su corazón. 

¿Dónde están mis alas?


Edificios grises que se derrumban inundando la atmósfera de una nube de polvo en una noche fría y despejada. Seres que al otro lado del mundo suplican ayuda mientras siguen con su constante existencia. Pierdo la respiración en el fondo de un océano en el que creía sentirme a salvo. Enjaulado por barrotes de hierro, un redentor perdido sufre en sus carnes la miseria de los que imploran su auxilio. No es el fuego quien lo ha encerrado. Lentamente mueren los segundos de un espejo frío apoyado en la pared de una habitación abandonada en una casa senil. La perdida de la aparente alegría es la que nos conduce al origen de la partida. Las vidrieras lloran con el paso de la oscuridad camino del altar afrentado.
Life on farm!



Vivo en un mundo loco.
Cuando me trasladé a la granja todo era diferente. La ciudad me hacía sentir incompleto, por las noches no podía ver las estrellas y por las mañanas encerrado en el metro no veía los amaneceres. Habitaba en una casa cuadrada con cocina cuadrada, baño cuadrado, salón cuadrado y cuarto cuadrado.

Ahora vivo en el campo.
Cuando me trasladé a la granja todo era diferente. Los animales y las plantas trabajaban para mí, todas las mañanas iba a recoger el resultado de sus elaboraciones y una vez a la semana les daba pienso y agua. La granja era bonita, rodeada de césped, animales con pelo suave y sedoso, árboles con formas perfectas y un dueño feliz.

Ya no sé si lo que hago es vivir.
Cuando me trasladé a la granja todo era diferente. Ahora nadie trabaja para mí, me hacen levantarme cuando es medio día en las antípodas y me dejan dormir cuando llega el mes de marzo. Todo está lleno de colores para ellos, las plantas crecen por donde quieren y ya no dan frutos, las gallinas ponen huevos donde les apetece, las hembras montan a los machos y yo soy el eterno esclavo de todos.


Recuerdos de pasos medio buenos



Se enciende la mecha que marca el comienzo del recorrido por el laberinto. Una perra nos espera en el centro del enredo de caminos. Paredes de 15m que me encierran bajo el cielo y no me ayudan a seguir. Improviso una estrategia para hacer la foto del final. Pasos paralelos de los patos que molestan al mentir. Las estrellas que nos guían no iluminan el abismo. Nos perdemos para terminar y no encontramos ninguna escapatoria.

Explosive tastes


 Un fondo de nieve blanca para el invierno, un libro que se abre en medio de la oscuridad para dejar escapar chorros de colores escondidos entre sus páginas. Emergen vapores dorados que aportan sosiego al colorido retumbante. Una historia sin literatura que nos llena por sus complementos. Un ritmo frenético que no nos deja pensar y una inundación de estampados contrastados. El urbanismo dinámico nos arrastra a la diversión olvidando el frío desde el confort y alejándonos del conformismo.

Fine


Desayunan galletas de chocolate con los pies metidos en el río. Hacen máscaras con hojas caídas de los árboles para representar obras de teatro. Deletrean el abecedario cantando mientras van saltando por el bosque. No les importa ir seguidos por un grupo de percusionistas sin caras ni hogar que tocan ritmos frenéticos que producen más entusiasmo. La niebla no les impide correr entre los árboles, ellos susurran con sentimientos dónde están. Al anochecer se refugian en la montaña para contar historias de fiestas de cumpleaños con ganchitos, tartas, serpentinas y confeti. Lo único que les podría hacer entristecer, es saber que todos los días de su vida serán iguales, igual de felices.


Lastre perpetuo



      Cuando oscurece en la noche los relojes dejan de avanzar y el núcleo erupciona paulatinamente. El estímulo activa un instinto furtivo que lo arrastra a lo inhóspito de la frondosidad que habita en su conocimiento. El mundo sagaz se desvanece roto por sus garras que no quieren saber la verdad, sólo ansían descubrir el dolor. Avanza entre la muchedumbre para conseguir encender la llama que termine de congelarlo todo. Un atisbo de la razón surge del amanecer pero una nube de polvo oscuro asciende desde el cielo hasta el suelo para cubrir la superficie y terminar con la lógica. Junto al aullido desgarrador aparecen manchas de sangre en las paredes de hielo dentro de su jaula.



Cartas desde las nubes

Querido Spotty Siva:

Hoy ha nevado, también me has visitado, a mi se me ha olvidado decirte que me pases las fotografías del otro día y que tenías para tu estómago glotón huevos recién puestos de tu gallina en mi nevera.

Ya no hay hojas en la piscina, me vino bien la ayuda que me diste mientras me contabas tus sueños, sin embargo, el suelo que rodea a la piscina no ha sido destapado, sigue bajo las hojas, que otoño más aburrido.

Me voy lejos de aquí, no me han ofrecido nada en ningún sitio, pero lo mejor para desaparecer es irme de aquí, una vez ahí todo será empezar, creo que al final todos salimos adelante.

Sopla el sonido de algo, puede que una canción, o tan sólo el viento. Estoy envuelto en una felicidad en crudo de tonos pastel que me adormece, voy a buscar la felicidad áspera de otros lugares.

Un abrazo de tu amigo,
Stranvock.

Métrica estructural

Experimento la corriente mecánica tecnológica jugar en mi. Un pesado impulso pactado me proyecta a la pista, me dejo cautivar por las polifonías y actúo por lo incoherente. Toco las tinieblas electrificadas pavimentadas de parquet ante la intención de curar la peste criada por el poder político del país.


Viaje


Eres una canción que me abre los ojos cuando los tengo cerrados,
un brillante deseo entre la niebla de las mañanas,
una ducha caliente en un día de lluvia.

No dejarás de tumbarte en el suelo para oír los latidos de la tierra,
de correr feliz sin motivo,
de compartir tus risas y sonrisas.

Sueño con jugar al escondite sin trampas,
abrazar al ritmo de tambores,
susurrar con un guiño.

Lágrimas heladas


El gélido frío del Ártico atraviesa mi piel para impregnar de hielo mis compungidos sentimientos. No puedo escapar de esta noche de ventisca plagada de sombras oscuras que se mueven bajo la luz de la luna llena en un cielo despejado. Soy incapaz de tocar ni abrazar ningún ser real definido. Me siento solo en este desierto raso de nieve. Mi única esperanza son los escasos copos de nieve que llegan del sur.

Armonía en el compás


Hola y adiós en la misma canción. Una fiesta de día en el jardín, la gente juega con globos de colores. Se respira la felicidad del desnudo de los secretos. Una banda que se intuye desde la lejanía pero que sólo acompaña desde la proximidad. Enteramente juntos en una fiesta de todo menos de niños. Diversión de la que nadie imagina como puede llegar a finalizar. Sin querer se pierde el concepto del mundo exterior.

Sutil susurro




Una ola, con esencia de hielo, se acerca desde lo más profundo.
Las nubes oscuras rehúyen con la llegada de un gélido sol.
Dunas de arena cruda que respiran al pisarlas.



Por ti…




Pequeñas emociones




Un niño de siete años, con unos shorts negros de uniforme de colegio, camisa blanca remangada y tirantes rojos, sentado sobre una roca de granito en lo alto de un monte, bajo un cielo despejado, chupando una piruleta de colores. Nunca ha pedido perdón. No le importa lo que sientan los demás. Pocas veces está triste. Se pregunta por qué nadie se acuerda de él cuando quiere. Sueña tener unos cascos con los que escuchar la canción que acompañe sus sentimientos.




Fruit time



Me queda un paso para la independencia. Sigo atado a la libertad por una cancion que me encadena las manos al mundo de las torturas en un mundo de colores. Mi corazon se descongela al sol de una mañana de invierno dentro de un despiste, al atardecer ya siento el pulso en mis venas. La rabia contenida por la congelacion ahora calienta mi cuerpo, y aunque sienta felicidad tengo que matar a alguien.


Risas en la lejanía



Reflejos que manifiestan la tristeza enterrada y luces que revelan la felicidad oculta en un mismo escenario. Ganas de vivir ante las adversidades temporales del engaño enmascarado. Olvidar lo infame para adentrar en el mar colmado de fuerza. La locura no es lo único que produce color en los suelos. 


Fantasía


Cielo azul sobre un césped verde alimentado de sueños de quien reposó en él. Nadie se queda en el intento, hay un espacio para todos, lejos de las desgracias. La vida en un cuento nunca acaba mal. Burbujas que estallan en millones de gotas brillantes mientras los niños ríen y juegan bajo ellas. El pensamiento de un mundo idílico me destruye, no puedo escapar, 

ayúdame.



Noche sin sol


Muerte de jóvenes al atardecer en un ambiente oscuro oculto entre la niebla de un bosque escondido en la esquina de mi habitación. Ropajes negros desgarrados con encanto natural que atraen sonrisas ingenuas que me llenan de rabia. Juguetes que pasan por mis manos sin conciencia de lo que son ni de lo que hacen. Canciones de las que no se espera nada, gustan, y después, producen tristeza de quien las acompaña para potenciarse con su bienestar. Bailan como grandes estrellas de la música hasta romperse. Me alimento de su felicidad en este ambiente hostil.



Beautiful day


Nunca ha llegado tarde a ningún sitio. No importa día, hora, ni lugar. Suenan estruendosas campanas en su cabeza si ve cercana la hora dispuesta. Siempre puntual, algo que aprendió con bastantes años, pero nunca es tarde. El día de su muerte, en su mente escuchó campanas solemnes que calmaron una espera eterna. Hoy el día de su entierro, por primera vez, llega tarde y hace esperar a los citados.



Nada que hacer


No quedan historias interesantes que contar. Nuestros días han terminado en el más profundo desconocimiento. Los rodeos astronómicos no sirvieron para nada. Querías seguir luchando por lo que perdiste hace tiempo. Todos los días me pregunto el momento del punto de inflexión. No es tristeza lo que me acompaña. Demasiadas tormentas en mi cabeza en un día nublado.




Quiero estar bien


La electrónica de mi piel no me deja respirar en la ciudad. La fiesta me rodea de luces penetrantes que me niegan permiso para hablar. Sólo puedo correr en el interior de la música que no deja de sonar. Bailo para sentirme bien dentro de la denigración cosmopolita universal a lo largo de la noche. Todo termina con un disparo en la nuca.



Extracción de pigmentos


Ya no siento que te miento cuando te miro y te hablo. Hoy no necesito compañía. Sigo aislado dentro de la culpabilidad invariable de los sueños. Un súbito despertar en el mar me hizo recordar la indiferencia de los movimientos nocturnos. Camino dentro de la rueda sin ver el paisaje de enfrente, a los lados observo tres satélites despertar en el horizonte sin esperar nada de su nuevo día. Estoy bien. Monto en el oso polar mecánico para llegar al final del mundo.



Airport


Oigo tu voz en mi interior alejándome del miedo. Pienso que estarás hasta el final sólo por jugar. No puedo dejar de vivir en las noches estrelladas de mi ciudad, pero cuando bailo, cierro los ojos y veo las luces rojas y verdes de los aviones al volar en la oscuridad, quiero volver al pasado, observar la vida desde los aviones, aterrizar en diferentes ciudades y no estar en una jaula.


The frozen prince 


Lágrimas, frustración y tristeza recogidas en una toalla. Amanecer sin luz, avanzan las horas del día sin que el optimismo de un rayo de sol ilumine la superficie. Colores muertos desde las entrañas al vivir en un encierro especulativo caótico sin fin próximo. Golpes somáticos anónimos en sueños esperanzadores. Confusión de la existencia desde la reflexión.

Sentir el final


Despierto tumbado en una granja rodeado de patos recién nacidos que han salido de sus madrigueras con un frío amanecer. Cuando van al lago a cazar, yo me adentro en el bosque de abetos que hay junto a la granja. Necesito parar un minuto, no entiendo nada, las sensaciones atraviesan mi cuerpo en el momento que dejo de ser capaz de ver la individualidad del todo. Caminos sin destino ni sentido que se pierden en la oscuridad del día. A veces pienso que todo esta hecho en mi contra, debería enfrentarme para llegar a la conclusión de mi lucha interna para la resolución material. Y sigo vagando por el lugar creado para mí.

Otra vez




El dominio busca la parte oscura de mí, el albedrío encuentra la parte hermosa de mí. Sólo busco perder el control en el camino recto del que no puedo salir. Quiero besar la naturaleza antes de que me rodee con un rayo de sol anticipándose a mi aproximación. Sueño con empezar de nuevo en el lugar que te encontré aquel frío día lluvioso de verano. Si me tumbo ahora en el camino y me quedo observando horas el cielo, pensarás que ya no te busco. No sabes que el final no lo determina el tiempo, puedo perderme en el desierto durante años sin que se acaben los segundos para llegar a lo que deseas. Intento amarte en la oscuridad de mi corazón.


03:27:42



Sonido del aleteo de un insecto negro volador insoportable. Vuelo repulsivo en mitad de la noche en las proximidades de quien intenta dormir en la oscuridad absoluta. No sabe de donde procede exactamente el sonido, enciende y apaga las luces de su habitación para descubrir el causante de su insomnio. Tras incontables noches de vigilia por fin escucha el origen de su sufrimiento, un interior putrefacto.


Enfermedad mortal



Vivía en la jaula biológica creada por el azar genético. El corto curso de la vida nos hace llenarnos de fuertes sensaciones todos los días. Desde el extraño amanecer, siente que hoy es un gran día, no por las experiencias. A pesar de su juventud aprecia mejor que nadie el valor de la vida. Frases inacabadas con sentido completo que llenan de felicidad extraña. Cuando atraviesa un sendero entre campos despejados de césped verde escuchando su canción y sintiendo el agradable calor del sol sobre su cabeza, siempre saca su botella de cristal para almacenar el momento. En la lejanía dejó la tristeza para la gente a la que le sobra el tiempo. Cada día que vive se aproxima más a su cercano fin. Dejará nueve nubes blancas de sabores en el cielo y ríos de risas sinceras transparentes en las montañas.

Realidad subjetiva



Percibo como las calles se vacían con tu distinguida presencia, la gente queda apagada bajo tu claridad. Haces que el mundo siga girando. Consigues que los guepardos dejen de derramar sus tristes lágrimas negras. No crees en las reglas universales, pero si en la no sobreyección y en la no inyectiva de la función en la que hemos quedado atrapados y que define los modelos de personalidad. Actúas exento de moralidad consiguiendo la grandeza de las explosiones incontroladas de la plenitud de los conjuntos con infinitas variables.


Here


Me vio lejos de mi casa, me observó a través de un punto en la cuarta dimensión. Quiso cubrirme de seguridad, conducirme al norte y ganarse mi amistad. Yo sólo tengo ojos para el este. Caminar durante horas hasta conseguir cegarme cada mañana por el sol. Creí que alcanzaría la libertad al encontrar el equilibrio en los giros y en las nuevas historias. Ahora estoy aquí buscando amigos para el futuro, buscando el norte y averiguando el sitio desde el que partí. 
Giros acompañados de música pop



Quiero sentir tu trastorno por mis venas, escuchar como se van apagando los latidos de tu corazón. Quiero dar vueltas sobre mi mismo a la luz de la noche en mi piscina. Algún día sabré a donde voy, la razón, puede que nunca. Busco fuera de mí, una nueva historia que vivir. Siento que me llaman desde mi casa con un faro en una estación petrolífera, lejos de ahí intento desprenderme a una nueva forma de vivir. Aquí y ahora, encuentro un nuevo sitio con giros.

Rotacional


Deja de haber ilusión en lo que hago, sólo queda inseguridad en mi reflejo. 
Quiero contárselo a quien menos me escucha. 
Aburrido de vivir en el bucle mundial. 
No volveré a ser la misma persona. 
Ondas silenciosas que recorren mi cuerpo en busca de unos tímpanos reventados por el exceso de decibelios en el pasado. 
Yo nunca, he sentido dolor al oír morir los colores de sus ojos. 
Mi seguridad reside tras el espejo intransferible a la luz del sol.



She's like nobody else


Siempre refugiada en su guarida para asaltar desde ahí. Ataques epilépticos que la convierten en una perra incontrolada. Mundo de colores estridentes en blanco y negro que confunde a sus presas. Hiperactividad producida por un desayuno rico en agua carbonatada, jugo de limón, azúcares, aromas, acidulante, conservante, antioxidante, estabilizantes y colorante. Dominación a través de presuntos juegos ingenuos. Miente por conseguir lo que quiere cuando siente el calor de una bragueta. Ella es así, es mi dulce perra.

Suave abatimiento



Siguen cayendo hojas secas de mi corazón al suelo. Como lágrimas heladas, quiebran al contactar con la superficie lisa de mi habitación. Otoño perenne interno en mi vida con apariencia filarmónica. Felicidad natural extinguida bajo la representación de la normalidad. Ritmo lento en mis oídos que me ayuda a llegar cada noche de nuevo a mi cuarto.


¿Quieres seguirme?


Salto en la nube haciendo piruetas mientras sobrevuelo el océano Glaciar Ártico. Observo a los colosales icebergs bailar con el agua al son de las mareas durante el largo atardecer. Los osos polares se inmolan en las sombras de las altivas nubes blancas. Una corriente de aire me empuja, me hace torcerme el tobillo y caer de la nube. Desplome materialista sin fundamentos transcendentales sobre la extinción de mi existencia.

Voluptuosidad adictiva


Potencia sublevada en el perdón de los infelices trabajadores despreciables que no disfrutan de la vida. Amanecer en una fría playa desierta con olas rompiendo en mis pies descalzos. Sentimientos entrecruzados de felicidad y desgracia producidos por una canción que suena en la lejanía. Noche pasada bajo la luz de la luna en la carretera. Solitario como el viento, encuentro los calidos abrazos al rellenar el espacio entre dos personas que se quieren.

Marco negro


A pesar de llevar el disfraz con vestimenta de ángel, soy expulsado del Cielo antes de llegar. Sin resignación, subo las agotadoras escaleras del infierno, al llegar a la explanada que conduce a sus puertas, un fotógrafo me espera para fotografiar las mentiras de mi vida en presencia de los estafados. Recorro el camino de la vergüenza sin pudor ni arrepentimiento. Prefiero rebelarme contra los que pretenden atormentarme a vivir en la aburrida felicidad eterna.